La red de más de 200 jardines comunitarios de DUG cultiva más que alimentos: transforma vecindarios.
En terrenos gestionados por ciudades, escuelas y grupos religiosos, apoyamos a voluntarios para que lideren, planten y construyan juntos. Estos huertos ofrecen más que solo productos. Ofrecen un espacio para reunirse, compartir, descansar, celebrar y reconectar, entre nosotros y con la tierra.
Los jardines del DUG constan de varias parcelas separadas, cada una de ellas cuidada por una persona o una familia.
Lo/as jardinero/as comunitario/as cuidan y cosechan sus propias parcelas o espacios de cultivo. El tamaño de las parcelas varía según el jardín, pero la mayoría mide 3 x 4,5 metros, o unos 14 metros cuadrados.
Los espacios compartidos, como senderos, parterres de flores y hierbas perennes, cobertizos y espacios de reunión, son cuidados por todos los miembros de la comunidad.
Muchos jardines también cuentan con espacios dedicados al cultivo de productos adicionales para la redistribución comunitaria, en colaboración con bancos de alimentos locales, organizaciones comunitarias y grupos de ayuda mutua. Además, los horticultores comunitarios de DUG se comprometen a donar el 10 % de su cosecha cada temporada de cultivo.







