Replantar o no Replantar

Aunque no existe una solución única para mitigar el impacto de una tormenta de granizo severa, a veces es útil tomarse unos minutos y recordar algunas de las estrategias que podemos sacar de nuestras cajas de herramientas para ayudar a promover la sanación del jardín.

  • Los jardines, al igual que sus cuidadores, son resilientes y tienen una asombrosa capacidad para “recuperarse” en las situaciones más desafiantes. Durante unos días después de una fuerte granizada, permita que ocurra el duelo pero no se concentre en este aspecto.
  • Busque cuidadosamente señales de un nuevo crecimiento y tenga en cuenta que dada la cosecha o el momento de la temporada en que se produce el granizo, muchas plantas tendrán tiempo para recuperarse.
  • Después de varios días, esparza alrededor de ½ pulgada de abono añejo para jardinería alrededor de todas las plantas y, usando una azada, una llana de mano u otro tipo de herramienta de cultivo, excave ligeramente en el suelo, teniendo cuidado de no excavar profundamente o dañar raíces. Las tormentas de granizo dan lugar a un suelo duro y costroso, y un cultivo ligero no solo abre canales de aire sino que también permite la liberación lenta de los nutrientes obtenidos del compost.
  • Los tomates tienen la ventaja de producir nuevos brotes laterales de muchos de los nudos de las hojas, así que esté atento a este nuevo crecimiento antes de podarlos.
  • Pode las puntas dañadas de las berenjenas y los pimientos hasta un nudo que mire hacia afuera.
  • Retire las hojas trituradas que puedan estar en la superficie del suelo para evitar atraer a las babosas, los gusanos cortadores y otras criaturas amantes de la humedad.
  • Use un spray foliar (una botella de spray está bien) con una cucharadita de algas marinas líquidas por litro de agua y rocíe todo el follaje con esta solución. El quelpo proporciona muchos micronutrientes y también compuestos conocidos como citocinas que estimulan y fortalecen el crecimiento de nuevas plantas.
  • Retire las hojas exteriores de la lechuga y la calabaza dañadas para estimular un nuevo crecimiento.
  • Vuelva a plantar semillas de col rizada, calabaza de verano, albahaca y frijoles. Queda mucho tiempo en la temporada para que florezcan.
  • Plante caléndulas y zinnias alrededor de los bordes de las huertas para atraer polinizadores beneficiosos.
  • Considere erigir cortavientos de ramas caídas cerca de los cultivos para amortiguar la fuerza (la próxima vez, por supuesto) de la lluvia torrencial, el viento y/o el granizo. Las ramas se pueden erigir en estructuras tipo ‘tipi’ para montar filas de cultivos más altos. Si los cultivos son lo suficientemente bajos, una cubierta básica de varias capas plásticas para cubrir el jardín (que a menudo se vende como “extensores de temporada” o protección contra heladas) colocada directamente sobre los cultivos y asegurada con rocas o tierra en la parte inferior puede brindar cierta protección.

¡Sobre todo, celebrese! Usted juega un papel esencial en la recuperación del jardín. El granizo es una parte natural de nuestro paisaje y clima de Colorado, pero también lo son los increíbles cielos azules, relativamente pocos problemas con organismos que causan enfermedades y las sonrisas que ganamos al notar ese primer nuevo brote que parece sobresalir con tanta fuerza como sobreviviente, un testimonio de el espíritu solidario de usted, esa persona especial que trabaja en sociedad con la tierra.